lunes, 20 de agosto de 2012

La trucha que de trucha no tenía nada...

Érase una vez un fin de semana largo: una película, una fiesta, una feria gaucha y un almuerzo en familia en un nuevo lugar. Nos aventuramos a las lejanas tierras de Vicente López, a una cuadra del río y a dos de la quinta de olivos, en la calle H. Yrigoyen al 400. Lamentablemente no era un día soleado, más bien gris y con lluvias esporádicas, pero eso no nos detuvo para experimentar nuevos sabores en Naná. 










Naná es un pequeño restó, que según mi hermano tiene un estilo newyorkino (pienso lo mismo), es un ambiente sumamente cálido y estético. Nuestro único consejo, por unanimidad,  es sobre la acústica, que no fue contemplada al momento de montar el acogedor salón. 








Comida: BUENÍSIMA! un menú del mediodía con unos cuatro platos principales, algunas entradas, sandwiches y P o s t r e s (sublimes). Solo por la noche tienen unas tapas que sonaban fascinantes. Tendremos que volver...





Lo que comimos...



Maxi y Clara: 



Entraña y papas bravas con ketchup casero.




Alvaro y Ana:



Trucha con papas y tomates ahumados con cebollas glaseadas. RECOMENDADA!



Yo:



Pan de campo con brie, tomates secos, rúcula y cebollas caramelizadas. 



Para lo último dejamos lo mejor:




Chocotorta




Tarta de manzana con crema y helado




Nota: los postres estaban tan buenos que no llegamos a la parte de las fotos...

Postre recomendado: Volcán de dulce de leche con helado de americana.


bon appétit!

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